Soy consciente de que el tema a veces levanta controversias. Pero para poder opinar es necesario conocerlo.
En Tailandia los elefantes son un animal «casi doméstico», lleva más de 1500 años conviviendo con los humanos, y siendo criados por ellos.
Hasta hace 200 años se utilizaron como animales de guerra, cuando los nuevos tiempos los hicieron inútiles, empezaron a usarse como fuerza bruta en la industria maderera.
Desde hace unos 30 años al prohibirse esta actividad de forma masiva, perdieron su utilidad comercial. Muchos campamentos pusieron a sus animales en libertad, pero se encontraron con que destruían cosecha, y regresaban al campamento.
Cada campamento da trabajo a unas 250 familias, que viven del cuidado y mantenimiento de los animales.
Hasta 2020 se reconvirtieron en campamentos para fines turísticos, y ayudaron a solventar dos temas: la economía local y el cuidado de los animales.
Desde hace más de 50 años las leyes tailandesas son severísimas con la caza o con el atrapamiento de elefantes en libertad, por lo que los animales de los campamentos, son todos nacidos en cautividad. En este momento hay casi el doble de animales en campamentos que en libertad.
El campamento que yo visité, no mostraba señal de maltrato por ningún lado, todos los animales estaban sueltos y ninguno recelaba de los humanos, es más , la mayoría buscaban el contacto amistoso.
Cierto es que en el descenso por el río en otro campamento si vimos un animal con señales, de digamos, poco buen cuidado.
También sería interesante, ver que opinaban los tailandeses de nuestras granjas de vacas o gallinas.
Cada cual que piense lo que quiera, pero la realidad es terca y existe.
Personalmente fue una de las más agradables de mis experiencias en Tailandia





























