Hace muchos años que esta playa marcó mi vida, en ella uno de los pros amigos de la infancia se fue. La mar se lo llevó con ella a su regazo y nunca más quiso devolvérnoslo. Durante años , muchos años volví a ella, la odiaba, la temía.
Luego comenzó mi afición a la fotografía y decidí volver. Y ahora desde hace 10 años, es uno de mis sitios totem. En ella estoy cuando tengo nuevo material para probar, cuando siento necesidad de soledad, cuando necesito desconectar de este mundo.
Encuentro esa tranquilidad y durante una hora u hora y media parece que no estoy en esta vida, en este universo.
fotografiar para mi no es «apretar un botón «, es imaginar , sentir, vivir lo que se sueña, e intentar transmitir ese sueño a quien la contempla.
La playa del Aguilar en Asturias, es una playa cambiante, por las mareas, por los temporales, por sus rocas, por las nubes, por sus verdes de algas sobre sus coloridas rocas.
Por eso nunca me cansaré de visitarla, ahora os dejo un resumen de estos 10 años





































