Esta antigua ciudad de 1350 fue una de las capitales del reino hasta que fue tomada y destruida por los birmanos. Es un sitio verdaderamente espectacular, digno de pasarse varios días en él contemplando sus numerosas ruinas llenas de detalles y personajes.
Aquí se encuentra la famosa cabeza de buda que se integró en árbol de forma natural, así como se pueden ver vestigios de los incendios que la asolaron durante su ataque, y del paso del tiempo.
También las ruinas dan juego para probar los BN , eso sí tratando de evitar a los cientos de turistas, sobre todo chinos que hay en cualquier rincón de las mismas. Nos comentaban que suelen tener una media de 25.000 visitas diarias, pudiendo llegar a duplicarse o triplicarse en fines de festivos y épocas de vacaciones.
Lo que sí aconsejaría, es no visitarla dentro de un tour organizado, se encuentra relativamente cerca de Bangkok, unos 80 km, y dado lo barato del transporte recomiendo más ir en un taxi y quedarse allí a pasar al menos una noche.
Es una ciudad muy segura, como Tailandia en general, y no hay problemas para entenderse en inglés, e incluso en ocasiones en español. Eso sí recordad las estrictas leyes anti-tabaco, y es un sitio en el que si puedes tener un disgusto si fumas en las ruinas o templos, o fuera de las zonas habilitadas en las calles, pues es una buena fuente de ingresos para las arcas locales.
En la próxima entrada seguiremos viendo más de uno de los sitios que más me han gustado de este país






























