Hoy os voy a mostrar mi experiencia en fotografía aérea en globo. Las fotos no tienen toda la calidad que me gustaría, pues tienen sus añitos y eran mis primeros pasos en la fotografía digital, y con un equipo bastante modesto.
Lo primero a tener en cuenta desde mi experiencia, es que se necesita una mochila que sea muy accesible y muy poco aparatosa, pues la cesta es de reducidas dimensiones, y evidentemente no debemos molestar al piloto. Por otro lado el quemador, desprende mucho calor y reduce aún más el espacio útil.
Mi primer consejo es que lleguéis con una buena antelación, pues en los preparativos se pueden obtener imágenes muy plásticas, que personalmente incluso me gustan más que las propiamente aéreas.
Hay que jugar con las formas los colores, los detalles..
El equipo que yo elegí, la verdad que no tenía mucho más, fue un angular y un tele, pues desconocía la experiencia y quería poder abarcar lo más posible. A día de hoy os diría que usaseis un gran angular para las toma aéreas, y un par de focales como el 24-70 y el 70-200 mm. No tener miedo a usar los isos más altos que nos permiten los nuevos equipos, y a usar aperturas grandes del objetivo, pues vais a poder enfocar lo que deseéis y conseguir buenos desenfoques del resto.
Si tendréis que usar velocidades de obturación algo más altas por las focales de zoom, y por el propio movimiento de vuestro globo y de los objetos que estáis viendo.
Buscar también ese punto de vista distinto, vuestra propia visión, siempre hay algún detalle curioso o diferente
Pero recordad el refrán : » más dura será la caída » y es que el aterrizaje de los globos siempre es una maniobra brusca. Tened el equipo recogido y protegido y asiros bien.
El lugar de llegada es una incógnita muchas veces, y el público que te recibe de lo más variopinto:
y como veis en ocasiones no sois muy bien recibidos en casa ajena.
















